La noche muere, el día nace
la fiesta se acaba
los últimos acordes resuenan
con copas rotas y besos cansados.
Los tintos derramados
lagunas violáceas que serán pantano.
La casa vacía, las últimas notas
los platos rotos y la carne mordida.
El reloj de la iglesia valida la muerte
y cuatro trinos contundentes apadrinan el día.
Un gallo lejano anuncia
gallardo su llegada.
Evidencia de la decadencia
Borrachos tirados en el jardín,
el tocadiscos murmura pavadas,
la casa apesta a la fiesta pasada.
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