Anoche me desperté pensando en Luis.
Luis no es un mal tipo, pero se ha sabido rodear de esa manga de envidiosos, malos tipos, roñosos de todo tipo.
No es que Luis sea inocente en toda esta historia, no.
El pibe no puede evitarlo, sacrificar lo poco que de dignidad que le dejo la vieja por otro poco de aceptación colectiva, por esa necesidad de clan, de puro gregarismo.
El reclama, pide, factura a su gente… pide porque no tiene, factura porque necesita cobrar ese cariño que le falta.
Necesita del clan, a falta de familia, pero estas familias que el tarado este elige no son más que sustitutos y cuando tuvo la posibilidad de formar la propia algo le pasó y no pudo hacer nada. Se paralizó.
No le falta cariño hacia sus hijos, pero no puede establecer una conexión real con ellos. Con sus hijos es un hijo más.
Está tan consumido en si mismo y en su necesidad que no logra satisfacer a nadie más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario